Nuevo es para mi un Blog. Recuerdo las explicaciones a mis alumnos sobre las nuevas tecnologías y la implantación de los blogs en esta sociedad virtual de internet, y aquí estoy, delante de mi teclado hilvanando ideas mientras suena la música de mis dedos y el cursor se desplaza por la pantalla rellenando caracteres.
Y quisiera hablar de tecnología, algo que a muchos asusta, a otros le resulta indiferente y unos pocos consideran imprescindible para vivir.
Aunque no nos guste, estamos rodeados de tecnología y no sólo desde finales del siglo pasado, sino desde siempre, ya que nace para satisfacer una necesidad, para resolver problemas y no para crearlos.
Aunque no nos guste, estamos rodeados de tecnología y no sólo desde finales del siglo pasado, sino desde siempre, ya que nace para satisfacer una necesidad, para resolver problemas y no para crearlos.
Y desde tiempos remotos, el ser humano ha tenido que resolver problemas de toda índole, sea para protegerse del frío, para cazar, comer, resguardarse de la intemperie, etc. y siempre ha sabido encontrar una solución y vivir desarrollando tecnología propia.
Cuando escucho opiniones contrarias a ella, siempre subyace la incomprensión sobre los fundamentos teóricos que acompañan el avance tecnológico al que se hace referencia. Como si eso fuera necesario para utilizarla o valorar, en positivo o negativo, su uso.
Resulta que, desde hace una década, en la Educación Secundaria se ha introducido esta materia en el curriculum del alumno. Era una asignatura pendiente en nuestro sistema educativo y no un esnobismo. La separación entre el ciudadano y la tecnología en nuestro país es tal, que dudo pueda llegar a ser una relación tan próxima como la de nuestros vecinos europeos, productores de tecnología desde hace más de un siglo.
Ya Unamuno marcó un sentimiento general en su famosa frase "Que inventen ellos" que parece aún vigente en la población general. Es más, es como si de un gen se tratara, que generación tras generación se manifiesta de forma generalizada la frase de Unamuno. Tal y como pasa en el mundo de la Genética, hay genes recesivos que dan valor a la especie. Y es que la diversidad añade valor intrínseco a todo lo que alcanza, en esa diversidad, surgen genios famosos y no tan famosos (De la Cierva, Isaac Peral,Torres Quevedo, Luis Goicoechea, Eduardo Torroja, Calatrava,...) que demuestran la capacidad inventiva de nuestros ciudadanos, eso sí, más reconocida fuera de nuestras fronteras que dentro de ellas. Si preguntamos por Torres Quevedo, nadie -o muy pocos- sabrían decir algo de él, y en Canadá hay una placa de agradecimiento a su labor en las cataratas del Niágara. Aquí habrá una calle, supongo, y con eso asunto arreglado.
En los libros de Tecnología aparecen conceptos teóricos que pueden acercarnos al mundo tecnológico, pero vienen malos tiempos. Nuestros alumnos tienen fracaso escolar y, claro no vamos a analizar los motivos auténticos, eliminamos contenidos, reducimos su esfuerzo, rebajamos exigencias y quizás los índices de fracaso disminuyan. Eso sí, no eliminemos de la secundaria obligatoria las funciones logarítmicas (por poner un ejemplo), tan importantes para comprender la realidad que nos rodea, eliminemos la tecnología, que no resulta tan útil. Es más fácil que nos encontremos una función logarítmica en el día a día a encontrar un diodo, un transformador, un motor eléctrico o esos "cacharros" que se estudian en Tecnología. Eso sí, cambiamos el nombre de la materia por Tecnologías y reforma educativa completada. Así nos luce el pelo.